Historias de armario

Cada persona tiene una historia que contar y cuantos más años, más historias.

Todas y cada una de ellas se reflejan en nuestro armario, lo queramos o no: la camiseta que tienes igual que tu amiga de la adolescencia, ese vaquero roto de un concierto, el pantalón de embarazada, la sudadera de un viaje de estudios o de aquel primer amor.

Pienso que parte de no tener en nuestro armario la ropa que deseamos, anhelamos y necesitamos es que no seamos del todo conscientes de cuál es nuestra historia de este momento, del aquí y ahora, del right now.

Vivimos en vidas y momentos pasados, en cuerpos que no van a volver o en estilos que no son nuestros y llevando prendas que hemos comprado pensando en alguien que no somos nosotros mismos.

Por eso surge en mi cabeza Historias de armario, porque resume cuál es mi visión sobre la imagen personal y el estilo.

El reconocer prendas que son especiales ahí colgadas en una percha o dobladas en un cajón. Ahí están, esperando una oportunidad, un momento de atención por nuestra parte, y sin embargo, muchas de ellas quedan en el olvido, en una caja, o en el fondo sin nadie que las mire y les de el amor que necesitan.

Estaba en esto de cómo querría preparar mis directos para darles un toque personal y a la vez de contenido de valor y fue cuando pensé, si hablo de imagen y las prendas nos aportan esa imagen, es de ellas de quien quiero hablar, pero sobre todo de la historia que hay detrás.

Justo estoy viendo una docu serie que se llama, Las prendas que nos marcaron de Netflix, y conecté enseguida con esa idea que es la que yo quiero transmitir sobre las prendas que habitan en nuestro armario, todas tienen una historia y merece la pena que sean contadas.

Hay prendas que marcan un momento vital, como recuerdo la historia del saxofonista de Tina Turner, cuando con ella descubrió la gloria o una madre que a través de una camiseta hecha con la foto de su hijo, consigue recordarle y ayudarle a pasar el duelo. Hay otra historia de una coreana que escapando de su Corea natal, recibe en un templo budista un jersey que la anima a conectar con su comunidad a través del baile, hay un sinfín de momentos y emociones que se guardan ahí, en estas prendas que son tangibles y puedes tocar y que en muchas ocasiones cuesta tanto desprenderse de ellas. El apego no es más que esa emoción sin gestionar ahí estancada esperando a que la observes y la mires y le agradezcas el tiempo que estuvo a tu lado y la dejes marchar para que ocupe otro armario y cuente la historia de alguien más…

No todas son historias bonitas pero sÍ merece la pena descubrirlas, por eso en mis directos me quiero comprometer a que esas prendas tengan su minuto de gloria, donde nos conectará con mis invitad@s, es una manera sutil de colarnos en la vida de otros hablando desde una perspectiva de imagen, de ropa, de eso que catalogan como algo frívolo cuando en realidad lo que nos cuesta es reconocer el valor y la emoción que contienen.

Te cuento una historia, la mía, la de una prenda especial: un jersey azul de mi padre. Se lo regalé cuando vivía en China, lo compré con mucha ilusión porque era una de esas cosas que a él le gustaban pero que nunca se iría a comprar. En cuanto lo vi supe que era perfecto para él, de cashmere azul, ni oscuro ni claro, un azul suave, de una textura amorosa, lo compre con tanta ilusión! 

Lo guarde en mi maleta en uno de esos viajes en los que veníamos con los cachorros bien pequeños para pasar unas vacaciones y reconectar con los nuestros.

Cuál fue mi sorpresa cuando se lo regale que me dijo, gracias, sin más, sabía que no le había gustado solo al verle la cara, es de esas cosas que uno sabe cuando quiere y conoce a alguien verdad? Allí estaba yo plantada con mi jersey de regalo y una media sonrisa de agradecimiento.

Intenté disimular mi disgusto pero fue entonces cuando él se dio cuenta y me dijo, bueno parece muy cómodo, seguro que luego me lo pondré. Yo sabía a ciencia cierta que eso no iba a suceder, pero me bastó su sincera intención de querer hacerlo.

Por supuesto que nunca fue uno de sus jerseys favoritos, pero cuando en los siguientes viajes vinimos a verles, él se lo ponía para que yo le viera.

La realidad es que el color le quedaba muy bien y cuando íbamos a tomar el aperitivo ( era nuestro momento favorito) le decían, hay que ver que elegante vas con ese jersey Paco! 

Yo creo que le quedaba muy bien, pero claro, esto es opinión de estilista y de hija…

El día que murió, se fue sin hacer ruido, durmiendo, como él siempre quiso. Cuando llegué a verle tenía el semblante tranquilo, entre lágrimas y sin pensar fui a buscar a su armario el jersey azul, y lo apreté fuerte para oler a su colonia, para saber que ya nunca más se lo pondría y que nunca más iríamos a tomar el aperitivo juntos.

Es una historia triste y bonita tan real como la vida misma, que hoy te comparto porque hace justo 5 años que se fue y como ves le sigo echando de menos.

Esas historias son las que quiero contar, historias con alma, que importen, que cuenten una emoción guardada en nuestro armario y en nuestro corazón, alegre o triste, quieran ser compartidas.

Si me conoces, seguro que me has escuchado decir que yo de mi padre heredé dos cosas: su maravilloso apellido y su jersey.

Y como estilista digital tengo la suerte de conocer  en el mundo de la imagen a marcas que detrás tienen personas increíbles con sus propias historias de armario. Ell@ son los que yo quiero entrevistar, para que nos muestran a través de su producto tendencias, novedades, con contenido de valor dentro de un estilo de vida que tiene como uno de sus valores de vida la belleza.

Cada persona tiene un estilo y cada marca también, por eso mis directos irán en una de estas dos direcciones: conocer historias de armario de personas y de marcas.

Me encantaría verte al otro lado de esta ventana digital durante un ratito donde compartiremos esas historias de armario que son reales, que existen de verdad y que merece la pena ser contadas.

 

soy pau amoretti

Estilista Digital & Consultora de Retail

Trabajo con la imagen como herramienta de desarrollo personal con mi Método Terapia de Estilo

A lo largo de mi trayectoria profesional he ido recopilando herramientas que me han ayudado a mi en primera persona y que ahora te comparto de forma tangible y sencilla para que descubras tu #poderparabrillar y decidas contarle al mundo tu historia.